Unidad

Innovar o Innovar, esa es la cuestión

Durante unos segundos, intenta responder a esta pregunta: ¿Cuál ha sido uno de los momentos más creativos de tu vida? Tal vez aquella casita construida para tu hija, tal vez aquella prenda diseñada, tal vez aquella formulación inventada… Sí, es verdad, todos tenemos la capacidad de ser creativos y, además, tenemos la capacidad de recordar ese momento con ilusión, pasión y satisfacción.

Este mes he tenido la oportunidad de asistir a un curso de Desing Thinking impartido por el Profesor Federico Lozano, quién nos indicó los principios básicos para poder aprovechar este poder innovador que cada uno de nosotros posee en su interior, para poder generar aquellas ideas que den respuesta a las necesidades detectadas.

Un primer punto remarcable para ser creativo es la diversidad. Trabajar siempre con los mismos perfiles de personas nos llevará siempre a generar las mismas ideas. Trabajar con perfiles diferentes, nos permitirá aprovechar una capacidad creativa muy dispar y con unos puntos de vista muy distintos, que nos guiarán a la generación de ideas nuevas y disruptivas. Un segundo punto es dedicar un tiempo específico al proceso de creación, diversas teorías apoyan que restricciones temporales incrementan la actividad creativa.

Pero, ¿qué actitud debemos adoptar frente a un proceso creativo? En primer lugar, hemos de eliminar todos aquellos filtros o sesgos que inconscientemente aplicamos habitualmente. Hemos de poder interpretar el mundo de una forma objetiva, con el fin de poder descubrir todas las facetas de la realidad. Nuestra percepción no puede estar limitada por nuestras propias barreras.

En segundo lugar, tenemos que desinhibirnos, pensar abiertamente y ser libres para poder proponer cualquier idea. No deberíamos  temer a los pequeños fracasos, lanzar cualquier idea que podrá ser generadora de la solución buscada. Hemos de ser rápidos, orientándonos a la creación y no a la perfección. Finamente, hemos de conseguir conectar con las otras personas para lograr momentos mágicos de creatividad.

Se ha investigado y probado que para establecer relaciones personales fuertes existen dos aspectos muy importantes: uno es la reciprocidad, es decir, que todos deseamos recibir cuando damos (y al revés) y el otro es la vulnerabilidad, ser capaces de abrirnos o compartir un poco más de nosotros mismos. Además, lo más sorprendente, es que para conseguir esta conectividad no es necesario mucho tiempo, en unos micromomentos se pueden generar relaciones personales muy fuertes.

Compartir con otro compañero preguntas como: ¿cuándo fue la última vez que lloraste delante de otra persona? y ¿tú solo?, o, si supieras que te vas a morir esta noche con ninguna oportunidad de comunicarte, ¿qué es lo que más lamentarías no haberle dicho a alguien? y ¿por qué no se lo has dicho todavía?; pueden generar rápidamente la cohesión necesaria para poder construir momentos impensables de creatividad colectiva.

Una vez conseguido, ya estaremos en disposición de observar, de empatizar con nuestro entorno, de entenderlo y de conectar los diferentes datos recogidos. Seguidamente podremos definir un punto de vista donde habremos identificado un usuario específico, con unas necesidades concretas y el motivo de estas necesidades. Todo ello nos dará un enfoque, una dirección específica y un trampolín para la generación de buenas ideas y posterior prototipado.

De ilusión, de pasión, de satisfacción, de conectividad, de empatizar, de comprender, de creatividad impensable, de todo ello va la innovación.

 

Agustí Miralles. Head of Portfolio and Project Management CHC

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