Resonancia

Otoño: La estación de los cambios

Octubre es un mes de cambios. A parte del cambio de armario y el cambio de los colores de los paisajes – que dejan atrás los habituales verdes y cambian a los ocres y los rojizos-, también es un mes de “normalización” de la rutina. Ya hemos dejado atrás la vuelta de las vacaciones y estamos adaptados a la rutina diaria y a los horarios… y, sí, en el mes de octubre ocurre lo inevitable: el cambio de hora. Los días parecen más cortos, anochece antes y nos sentimos un poco más nostálgicos. De todas formas, aunque este cambio no afecta de igual manera a nuestro cuerpo que el que se produce de abril hasta la fecha, debemos pasar por unos días de adaptación.

El debate sobre los trastornos que los cambios horarios pueden producir en nuestro organismo se repite cada vez que adelantamos o retrasamos el reloj. El Doctor Estivill, especialista en la medicina del sueño, asegura que “los desajustes en el sueño no son generalizados y sólo afectan transitoriamente a pequeños grupos de población” y aconseja “un cambio escalonado a los ancianos, los niños y las personas con insomnio o dificultad para dormir”.

¿Cómo minimizar los posibles desajustes del cambio horario?

El cambio al horario de verano se soporta peor que el de invierno “porque el cuerpo humano tiene menos dificultades a adaptarse a un día de 25 horas que a uno de 23”, explica el Doctor Estivill. Pero, aun así, las consecuencias de este cambio no son tantas como las que existen con otros problemas horarios en nuestro día a día, porque la gran mayoría de la población realiza cambios horarios mucho mayores a una hora durante los fines de semana, cambios bruscos a la hora de acostarnos y levantarnos. Y lo mismo sucede con nuestros horarios veraniegos, lo que conlleva muchas dificultades para dormir cuando se reincorporan al trabajo. En definitiva, los llamados ‘jet lag de fin de semana’ y ‘jet lag de verano o vacacional’.

Por eso, las dietas ricas en triptófano (huevos, leche, chocolate, carne, pescado -atún y salmón especialmente-, frutas como el plátano, legumbres y verduras como la calabaza) ayudan a minimizar el insomnio. También, los suplementos nutricionales a base de ingredientes naturales que ayudan a sintetizar la serotonina y la melatonina, principales controladores del sueño, pueden ser de gran ayuda.

En este sentido, la Fundación Estivill Sueño ha desarrollado junto a Aquilea un producto con ingredientes activos naturales cronoregulador e inductor del sueño que ayuda a dormir bien y favorece un despertar fresco y despejado gracias a su innovadora tecnología bicapa. La primera capa de Aquilea Sueño, de liberación rápida, contiene melatonina, sustancia que se produce en nuestro cuerpo de forma natural y tiene un papel muy importante en el inicio de nuestro sueño. La segunda capa, de liberación retardada, contiene extractos de Valeriana, Pasiflora y Amapola de California para contribuir a un sueño reparador a lo largo de la noche.

Esperamos que estos consejos te hagan más llevadero el cambio horario, así que te deseamos mucho ánimo.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

  Acepto la política de privacidad